domingo, 4 de abril de 2010

Naciones y Patriotas

“Por qué me mata usted?” “Y qué, no vive usted del otro lado del agua? Mi amigo, si usted viviera de este lado, yo sería un asesino y sería injusto matarlo de esta manera. Pero siendo que usted vive al otro lado, yo soy un valiente y aquello es justo”…….”Un meridiano decide la verdad”

Blaise Pascal (1623 – 1662) en "Pensamientos", n°84

El científico y pensador francés resume en este diálogo lo absurdo que puede llegar a ser la lógica de las nacionalidades y del patriotismo. Un diálogo actualizado podría ser, “Por qué me detiene usted en esta cárcel si lo que quiero es trabajar para usted y su comunidad?” “Y qué, no viene usted del otro lado del mar? Mi amigo, si usted tuviese pasaporte europeo, yo sería un secuestrador y sería ilegal encerrarlo. Pero siendo que usted arriesgó su vida atravesando el mar en una balsa, lo que hago es cumplir con mi deber y es justo”
El nacionalismo no ha contribuido mucho al desarrollo de las naciones. Es más, el nacionalismo es una barrera al desarrollo. El nacionalismo es enemigo del capitalismo porque impide el libre comercio y el libre tránsito de trabajadores y es enemigo del socialismo porque impide la solidaridad internacional. Peor es el nacionalismo cuando los nacionalistas confunden lo “nacional” con lo “estatal”; con esa lógica, termina siendo “patriota” quien apoya a las empresas estatales deficitarias y consume, sin quejarse, los productos nacionales de mala calidad y alto costo. Resulta “patriótico” gastar en sueldos innecesarios el dinero que debería invertirse en proveer agua potable o electricidad, pero es antipatriótico permitir que inversionistas extranjeros contraten compatriotas en empresas rentables. El nacionalismo fue inspiración del imperialismo y muestra su peor cara cuando confunde “nación” con raza o religión. El nacionalismo antepone lo “auténtico” a lo “nuevo” y de esa manera frena el desarrollo de las artes y la ciencia.
Pero no hay que temerle tanto al nacionalismo, por lo menos si uno se fija en los “nacionalistas”; no parecen estar muy convencidos de su propio discurso. Los nacionalistas invierten en el extranjero, si les conviene, y no en las empresas deficitarias del estado, trabajan para empresas extranjeras, si les conviene, aunque figuren en la planilla de una empresa “nacional”, mueren por ir a Miami y son capaces de inventar un abuelo para obtener un pasaporte europeo. Quizá el “nacionalismo” sea una farsa que algunos “patriotas” han tomado en serio para beneficio de algunos “nacionalistas” sin patria.

2 comentarios:

  1. En este mundo globalizado el sentido de "patria" es cada vez más difuso pero a diario somos testigos de un nacionalismo exacerbado. Un sabio amigo acuñó el término "socio-listo" para los socialistas que abusan del sistema (como unos cuantos que hace poco andaban en zapatillas y se pasean ahora sin vergüenza en Mercedes Benz) ¿Ocurrirá algo similar con los naciona-listos?" Firma: una compradora empedernida de productos nacionales

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  2. Deberíamos ser democráticos y capital-socialistas. Sería más inteligente y honesto, ¿no?

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