domingo, 23 de mayo de 2010

Sin tirar las virtudes a la basura

“Para todos llega el momento en el que, se quiera o no, es necesario enraizar la propia existencia en una verdad reconocida como definitiva, que dé una certeza no sometida ya a la duda….. él nunca podría fundar su propia vida sobre la duda, la incertidumbre o la mentira; tal existencia estaría continuamente amenazada por el miedo y la angustia…..El hombre, ser que busca la verdad, es pues también aquel que vive de creencias.”
Juan Pablo II, en la carta encíclica “Fides Et Ratio”, 1998

El Papa nos dice que no hay motivo de competitividad alguna entre la razón y la fe: una está dentro de la otra, y cada una tiene su propio espacio de realización. La certeza de Dios, nos recuerda, nos da las fuerzas para continuar el camino hacia la verdad como exploradores, cuya misión es no dejar nada sin probar a pesar del continuo chantaje de la duda. Esta certeza debería fijar el norte de nuestro viaje.
En el desarrollo de una sociedad, en esa evolución colectiva e intencional que pretende llevarnos a estadios más elevados de bienestar, nuestro rol de exploradores, que no dejan nada sin probar, ni piedra sin remover, ni principio sin cuestionar, puede producir momentos en los que sentimos la ausencia de la verdad; sentimos que ya nadie cree en nada y que todo es reducido a su utilidad y su valor de intercambio. Los soldados que combaten ya no lo hacen por la patria sino por un sueldo, los legisladores proponen y discuten leyes como si el congreso fuese sólo un mercado de intereses crematísticos. Las personas más reconocidas y famosas son las más escandalosas e impúdicas, no las más santas o más sabias. Todo es ”práctico” y todo es ”útil”, todo está a “precio de mercado”. La virtud no parece ser importante ni es considerada un “activo”. Nadie te da un préstamo porque seas honesto, te lo dan porque tenés un buen historial de crédito o porque podés otorgar garantías “reales”. Tu ambición no es ser reconocido como santo o bueno, sino como “competitivo” y “ejecutivo”. Hasta los delincuentes más feroces, o mejor dicho, justamente los más feroces, son considerados “profesionales”, como si fuesen poseedores de “expertise” y “know how” valiosos y merecedores de un título universitario.
La preeminencia actual del pensamiento utilitario nos ha llevado a organizarnos como si el utilitarismo fuese una moral, o, dicho de otra manera, como si lo útil fuese lo justo, en el sentido virtuoso de la palabra. Me da la impresión de que en muchos sentidos hemos adoptado las ideas utilitarias como verdades reconocidas como definitivas, que dan una certeza no sometida ya a la duda. En realidad, el utilitarismo es un conjunto de ideas esenciales para entender el funcionamiento de la economía y por lo tanto para el desarrollo económico, pero no creo que eso nos obligue a adoptar ideas utilitarias como verdades que rigen todas las esferas de la actividad colectiva. Supongo que como país, podemos ser competitivos, prácticos, útiles, ejecutivos y otorgar garantías reales sin tener por ello que tirar las virtudes a la basura.

1 comentario:

  1. Una idea en el texto de Alvaro merece un especial comentario:
    "Las personas más reconocidas y famosas son las más escandalosas e impúdicas, no las más santas o más sabias".
    Lamentablemente hoy no es noticia ser sabio, santo, correcto etc. Sí es noticia todo lo que apunta al morbo y eso es lo que vende, por lo que los medios de comunicación es lo que publican, ¿por que? por que tienen que tener rating o circulación para tener auspiciadores que financien sus medios.
    El periodosmo hoy está en su mayoría está al servicio del sensacionalismo, cosa ajena a los "buenos y correctos", no merecen cobertura. ¿que noticia sería publicar que no ha habido crímenes en los últimos días? Pero si publicar los que han habido, ¡éxito de rating o circulación!
    A esta nefasta situación no escapan ni los mas serios medios. Todos sin excepción publican noticias que van directo a la curiosidad morbosa del ser humano. Algunos en forma solapada en páginas interiores, no en portada, pero si en secciones interiores del medio.
    Mira los noticieros de la tele, verás cuantos robos, violaciones, atracos, estafas, accidentes, tráfico de drogas......y...¿eso es lo mas importante que sucede en una sociedad hambrienta de prosperidad y mejor vivir?
    Es muy lamentable, pero creo que el materialismo ya tiró las virtudes a la basura,
    al no difundir las virtudes humanas viviremos en la basura, ya que es a lo único que tenemos acceso en los medios de comunicación de influencia masiva.

    ResponderEliminar